lunes, 7 de octubre de 2013

No lo olvides, liderar es transformar.

Banco de imágenes Morgan file

Como diría mi compañero Andrés Ortega : 
“Estamos viviendo en un cambio de época y no en una época de cambios”. 

Así es, un cambio sin precedentes que casi podríamos afirmar que supera a la Revolución Industrial.


Cambios sociales, políticos… Revoluciones que cuestionan los viejos paradigmas y transformaciones tecnológicas que avanzan a un ritmo trepidante, un ritmo que nos arrolla a diario.

Con la aparición de la Web Social 2.0 y la velocidad de las interacciones las reglas del juego ya no son ni de lejos las mismas… Es momento de desaprender para aprender de nuevo.




La forma de “Hacer” empresa y de “Ser” empresa ya nunca será como antes. Estamos en un proceso de transformación permanente, un proceso que ya ha empezado y que viene para quedarse.

Este nuevo entorno afecta a la gestión de personas de una manera más que importante. 

Estamos en un momento en el que necesitamos el talento de todos, porque sólo a partir del aprovechamiento de la inteligencia colectiva será posible la supervivencia.

Es en este mismo instante donde nos tenemos que replantear los estilos de liderazgo actuales. Solo a partir de un liderazgo transformador capaz de generar una cultura innovadora en nuestra empresa será posible esta transición, un liderazgo transformador capaz de actuar como palanca de cambio cultural.

¿Y, qué entendemos por líder transformador?

  • Son líderes que son motores de cambio. Personas con un ADN transformador, personas que “hacen hacer” a sus equipos porque su comportamiento invita a los demás a actuar, a realizar, a ser, a sentir la importancia del trabajo, a ser parte del proyecto, son personas capaces de ilusionar.

  • Son líderes que utilizan su capacidad de relación con los demás. Que pueden conseguir al mismo tiempo conectar el conocimiento, creando, (para que esto se produzca), espacios de conversación que surjan de forma natural y, a veces, espontánea… Su fin es conectar ese conocimiento para generar valor a la empresa.

  • Son líderes desarrolladores de la inteligencia colectiva. Son conscientes de que las decisiones que se toman entre varias personas son menos arriesgadas que las tomadas en “petit comité”… Es momento de recordar la frase de James Surowiecky: “Cuanto más poder le des a un solo individuo frente a la complejidad y la incertidumbre más probable será que tome malas decisiones”

  • Son líderes que actúan como catalizadores y movilizadores de inquietudes, son verdaderos gestores de emociones.

  • Son líderes con influencia social, son “Social Networkers”. Personas que su reputación profesional va más allá del 1.0, pues saben rentabilizar las nuevas tecnologías para aumentar su influencia social en el 2.0. Influencia que ponen al servicio de la empresa para la que trabajan. Crean cohesión interna en el equipo y fomentan la generosidad compartiendo su mundo de relaciones y posibilidades. Se convierten en verdaderos embajadores de sus marcas.

  • Son líderes capaces de reforzar el compromiso de las personas alineándolas con los objetivos de la organización. Saben crear el entorno emocional adecuado para que eso se produzca fomentando el aprendizaje y la innovación. Crean una cultura donde el error no se considera penalizado sino la base para continuar.

  • Son líderes capaces de promover la generación de ideas y que saben adecuar el potencial y la capacidad precisa de cada una de las personas de su equipo. Son excelentes comunicadores del camino a seguir. Capaces al mismo tiempo de generar las pautas precisas para conseguirlo y, al mismo tiempo, retroalimentan a partir del “feedback” constante, a sus colaboradores para asegurar de forma efectiva el auto desarrollo.

  • Son líderes que potencian el liderazgo distribuido. Líderes que no dejan en ningún momento que el férreo organigrama deje en la sombra al talento… Casi me atrevería a decir que son un tanto mosqueteros… Uno para todos y todos para uno.
Este es el tipo de liderazgo que se necesita. Si quieres liderar equipos y no tienes estas competencias desarrolladas es el momento de desaprender para aprender de nuevo.


Si queréis más información sobre este tema no dejéis de leer los artículos que han escrito Virginio Gallardo (@virginiog)  Andrés Ortega (@Ander73) y Alícia Pomares (@AliciaPomares) en sus respectivos blogs. 


Alex Rovira y su visión sobre liderazgo transformador. 



















10 comentarios:

  1. Gracias Eva por tu aportación. El video es altamente motivante, te invita a la reflexión, al auto-análisis de tu actitud. Qué mejor frase que la que ha escogido de Viktor Frankl donde radica lo esencial cuando las cosas no funcionan: (...)cambiarnos a nosotros mismos". Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti Susana!!! así es amiga me alegra que el post te haya aportado y el vídeo está muy bien si!! Un abrazo!!

      Eliminar
  2. La imagen/concepto antigua del líder/jefe ha quedado obsoleta, tienes toda la razón Eva, hoy en día, las relaciones sociales, un poco de coaching y como no psicología,hacen de el líder alguien que no ordena si no colabora,apoya,anima y arrima el hombro para la consecución de los objetivos, no le importa bajar al barro y arremangarse la camisa,compartiendo el esfuerzo.

    A día de hoy es lo que manda por fin, la colaboración, la humanidad y el respeto mutuo.

    Enhorabuena, me gustó!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario Javier!! así es amigo, nuevos tiempos, nuevos retos y una nueva manera de gestionar a nuestros colaboradores, ayudar en la transformación es ya un sí o si ... Las empresas que no hagan evolucionar su liderazgo no lograrán los cambios necesarios. Me alegra profundamente que te haya gustado. Un abrazo!!

      Eliminar
  3. Hola Eva,

    Desde que te sigo, denoto en ti una evolución tremenda en el campo profesional. Me da la sensación que tú si que has sabido evolucionar y creo que parte de tu éxito ha pasado por la toma de decisiones.

    Un Líder es el que arrastra y mueve pasiones, es el espejo en el que todos queremos vernos, Son personas limpias por dentro y por fuera. Es el que sabe que la felicidad se consigue haciendo felices a los demás, es el que da sin pensar en recibir, ... Etc ... y ese Líder ... Eres Tú!!!

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola de nuevo Antonio!! Me sonrojas con tus comentarios ... créeme, sólo soy alguien a quien le apasiona la gestión de personas y gracias a Dios puedo dedicarme a ello desde la vocación y la pasión. En todo caso seguiremos evolucionando juntos ¿Si? Un fuerte abrazo y gracias #decorazon

      Eliminar
  4. Cada vez que publicas una entrada, creas una ciencia generadora de luz propia en las ideas de las mentes que cantan sin voz. Es pura magia que se siente, pero, no se ve la de un líder transformador. Un abrazo Eva y enhorabuena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ostras Nube ... Que palabras más bonitas me has dedicado... No lo olvidaré amiga. Un abrazo enorme ;)

      Eliminar
  5. Hola Eva, gracias por el tiempo que nos dedicas con esta entrada. De todo lo que dices, me suena sobre todo el proceso de humanización que debe darse en las empresas. Creo que es necesario un profundo cambio (puesto que todavía queda un largo recorrido) para darnos cuenta de que es posible (y conveniente) encontrar un equilibrio entre maximizar la cuenta de resultados y ser consciente de que ello sólo será posible de forma sostenida mediante la inversión real en las personas.

    Y para ello, el liderazgo transformador del que hablas es fundamental. Cambios que deben partir y ser promovidos por los gestores de la empresa, y que deben transmitirse al resto de la organización, con especial hincapié a todos aquellos mandos intermedios que son al fin y al cabo los que deben tratar con los equipos de trabajo para obtener el máximo rendimiento. Y éste se conseguirá mediante la motivación y el compromiso de las personas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Miguel Angel!!! gracias por tu comentario amigo, Ese es el secreto, humanizar y encontrar el equilibrio pues no podemos olvidar que la máxima de un negocio o empresa es siempre que sea rentable estoy completamente de acuerdo contigo. Sólo con un liderazgo transformador y adaptado a los tiempos que estamos viviendo serán posibles esos cambios tan necesarios. Un fuerte abrazo!!

      Eliminar